lunes, 9 de marzo de 2015

No sé qué coño es esto. (Mente rota)

Lo intento; en verso, en prosa y guión.
Pero ni con esas capto un poco tu atención.

Y se acaba poco a poco mi paciencia,
pero bueno, poco a poco voy encontrando la coherencia.

Quién iba a querer un alma rota.
Alguien derruido por dolor de la derrota.

Por eso mi mente activa,
se cubre de espinas que matan la iniciativa.

No hay musas en mi morada,
sola, fría y totalmente alcoholizada.

Pero bueno, la luz no existe;
siento decirlo de ésta manera tan triste.

Y no sé que pretendo con esto,
a lo mejor solo ponerme por encima del gran resto.

Pero paro ya, que mucho miento.
Y por ser tan, tan pensado sólo te digo, lo siento.

domingo, 8 de marzo de 2015

Nada.

Si sigo así se acaba el mundo.
Y no hay quien desee más que acabe.
Que yo.

Muñecas de porcelana sedientas de besos y rosas.

Las musas en forma de besos,
difusas, pioneras de excesos.
Las reinas, vestidas de Prada,
pero sin perdón.

Y con esas boquitas rojas
carmín y alcohol solo alojas,
muñeca rota de porcelana y
alma de cartón.

Viviendo la vida aprisas,
nena, sórdida sonrisa,
vas buscando caballero
para una salvación.

Pero buscan peor que mal,
y dan con un animal,
que sólo sabe echar sal
a su ambición.

Y acaban rotas y heridas,
no son pocas estas vidas,
de princesas corroidas;
que al final se quedan frías
y sin su corazón.

sábado, 7 de marzo de 2015

Poesía, tus ojos, el mar.

Se me va cayendo el mundo,
porque muere la poesía;
va a acabar con la alegría,
y conmigo, que me hundo
en el fondo de esta ría,
y es que a ver quien va y se fía
del corazón que me enfundo.

Para salir de batalla,
siempre en busca de una boca,
que rompa por fin la roca,
que llevo por corazón.

Y así ir resucitando
los viejos versos felices.
Y matar los garabatos,
que hacen que ya me deslice...

Por la delgada línea entre la vida y la muerte;
a ver si de dos almas rotas sale una fuerte.

viernes, 6 de marzo de 2015

2,5mg (Comprimidos)

Círculo vicioso,
tropiezo desastroso
del que no puedes salir.

Sentir la vida vacía,
la soledad, la agonía,
desear el no existir.

No me muevo de la cama,
pero sólo, ni una dama;
no hay nadie para sanar

Todas estas noches frías,
la amargura, la apatía,
no creo que pueda ganar.

Vaya enfermedad de mierda,
sin causas y sin razón,
y sólo, no hay quien la pierda...
Buenas tardes depresión.

jueves, 5 de marzo de 2015

Bye bye.

La flor se pudre, muriendo;
y viviendo
la apatía,
que vivía en mi recuerdo,
y yo más loco que cuerdo
voy rezando para mí.

Porque desde que te fuiste,
sé muy bien qué es estar triste,
ahora en ello sé latín.

Aunque no quiero que vuelvas
hay veces que echo de menos;
queriendo que te disuelvan
mis ganas de ti, y sin peros.

Si nada es lo que he querido
no hay nada que recordar.

Por eso, ya que te has ido...
Te tendré que echar de más.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Mi reflejo.

Y ya se pudre hasta la soledad.
Cansada de esperar otra soledad que la acompañe, ahora, cuando miras al espejo solo ves un pozo de amargura y repugnancia que no llega a acabar nunca. Infinito.

Y mi cáscara de piel, cada día más seca y cansada, con los órganos que llaman de la vida reventados por las verdaderas funciones vitales de humo y dyc.

Y lo de dentro sigue desaparecido con carteles de se busca en cada esquina de mi mundo.
Pero creo que es tarde para encontrar algún sentimiento en mí.

Soy esa hormiga que pisas por la calle.
Soy el muerto de hipotermia durmiendo en un banco.
El motorista puesto de coca partido por la mitad en la cuneta.

Dudo ser nada.

martes, 3 de marzo de 2015

Extracciones de mi alma (que no existe).

Abrí el tarro de pastillas,
para partir a la orilla,
y dejar ya de latir.
A ver si tengo algo suelto,
para pagar al barquero,
que el tabaco está muy caro
en el infierno.

No te intentes apropiar
de la tristeza, que es mía;
sólo inténtame borrar
mi naturaleza fría.

Y te pierdo,
como siempre pierdo todo,
y te quedas en el nodo,
del recuerdo.

Porque así,
por fin,
saldré,
de aquí.

Y seguro que mejor
que un perdido como yo,
dentro de tu corazón
hay un caballero andante.
Pero, coño, míralo,
que está ahí delante.

Viendo que no somos nada.
Y como nada que somos,
no cambiamos.
No queda Ruíz de la Prada,
ni colores ni belleza,
sólo llanto.

Que admiramos,
los poetas libertarios,
los que cerramos los bares,
acabando con el Larios.

Y de noche, sólo viendo a cuatro palmos.
Y muriendo, me voy quedando en el nicho,
pero es que del nicho al hecho,
hay un trecho para mí,
que es fácil lo de pensar,
y difícil lo de hacer.
Muchas veces decidí, lo de desaparecer, sin actuar.

Pero no,
se acabó,
dime adiós.
Que mi voz,
se murió.

lunes, 2 de marzo de 2015

Punto y final.

Sonrío solo por fuera,
porque no he de sentir nada.
Cubierto con las cadenas,
que me engancha tu mirada.

Y esto es el último aviso,
a todas las unidades,
que hay dentro de mí,
y me obligan a sentir.

Que añoro tu pelo liso,
con todas sus vanidades,
todas las que obvié por ti,
para poder seguir.

Ahora llamo a mis defensas,
mis sudorosas y tensas,
manos le dan al gatillo,
un suave empuje y el brillo,
de la chispa que produce,
el chasqueo del percutor,
balas de plata y calor,
te borran de mi interior.